
Gracias por el regalo que me hiciste por el "Día del Padre", me encantó verte hacer de rapsoda, me emocionó lo que oía y me encandilo viendo de lo que eres capaz.
Sé que no es tu intención que esto sea público pero mi orgullo de padre me obliga a publicarlo.
Gracias de nuevo.
"El papa i el güerto"
Con los pies lleno de barro
y calabacín en mano
bajándose de su carro
en pleno sol de verano
hallamos a un hombre fuerte,
con mucha vida y desgarro.
No era aquel su día de suerte,
pues de alimento en la cena
su único logro fue traer (quitando calabacines)
una triste berenjena,
que con corte prematuro,
por no ofender a su dueño,
fue directa a la alacena
sin saber bien su futuro.
Tras romper sus ataduras
y aclararse bien con agua
a penas bastante duras
el hombre notó que el hambre
se lo empezaba a comer;
y como lo que no mata
comentan que sólo ensancha
con una cara tan ancha
se dispuso a darse aquel placer
con otros tres comensales
que en mi opinión subjetiva
parecen estar de buen ver.
Pero este no era su haber
ergo su humilde alegría
hacía que cada día
tuviese algo nuevo que hacer.
Escrito por Daniel y dedicado a mí el 19-3-2010

No hay comentarios:
Publicar un comentario