...son los que he pasado sin decir nada. ¿Falta de tiempo?, tal vez, ¿desánimo?, a lo mejor, ¿falta de interés? NO, bajo ningún concepto.
Empecé a disponer de mi tiempo y es increíble lo escaso que es, si, parece mentira pero es escaso, no tengo tiempo de hacer las muchas cosas que quiero hacer pero el descubrimiento y la generación de nuevas rutinas me están absorviendo y, lo que es más increíble, casi me está gustando más, ¡hombre!, eso era fácil considerando los últimos tiempos que me tocaron vivir, de pura desidia.
¿Qué he vivido en estos días?, mucho y he conocido gente nueva, gente que anda despaci0..., ¡qué gusto, despacio!, gente que te mira de una nueva manera, como uno de los personajes que me ha puesto el canalón en la casa del pueblo (de esta casa ya iré hablando pues es una cosa aparte, con entidad propia), está claro que las apariencias engañan, un personaje de treinta y tantos, de aspecto tosco, barba cerrada y de varios días, cargada, aretes de plata en ambas orejas, mirada limpia e inteligente, silencio inicial, estudiando de la situación y las personas que le rodean, pero cuando se arrancó a hablar (no es que lo hiciera mucho) destacó en relación a su hermano, con una gran cultura de la vida, de la naturaleza,... fue extraño encontrarse con una de esas personas con las que sabes que nunca te aburrirás si logras volver a hablar con ella.
SÁNDWICH DE SALCHICHA DE FRANKFURT CON CHUCRUT
Hace 8 años

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