sábado, 5 de junio de 2010

Extraño período

Estamos viviendo una época que parece destinada a ser un punto de inflexión, puede que no, que sólo sea una simple demostración de la "Teoría del caos", difícil de prever.

No sé que va a pasar (ni creo que nadie lo sepa a excepción de dos o tres orates que después dirán que ellos ya lo sabían y que lo predijeron), puede ser que se haga realidad la teoría de que según el calendario maya 2012 será el momento del cambio, puede que se produzcan movimientos que destruyan nuestro actual tipo de vida, lo que no quiere decir que se produzca un cataclismo mundial del tipo planteado en la película 2012, a lo mejor es un cambio de tipo espiritual tal como plantea el Zodíaco, recordemos que tenemos la creencia de que está cerca, que tal vez ya se haya iniciado, pero no tenemos la certeza de que el paso a Acuario sea ya un hecho.

Se están produciendo hechos que en conjunto parecerían dar pábulo a este tipo de cambios, por ejemplo, los últimos terremotos y ya antes aquel maremoto que mató a una increíble cantidad de personas, volcanes en erupción que quieren controlar nuestros cielos, los agujeros que se han excavado en el fondo marino para obtener petróleo y de los que se ha perdido el control, con el consecuente vertido de petróleo en todo el Golfo de México y del que sabemos que va a destruir uno de los ecosistemas más ricos y variados. Por otra parte nos encontramos con los movimientos expeculativos de un grupo de ¿personas? que están destruyendo el equilibrio financiero mundial, con los movimientos de otro grupo de ¿personas? (tal vez el mismo que ha nombrado antes) para tirar por tierra economías nacionales como la nuestra. Encima vemos una escalada de violencia en países integristas que nos puede dejar al borde o dentro de una nueva guerra mundial en el que pueden mezclarse, de una parte, valores ético-religiosos por parte de gente que sufre el radicalismo del integrismo, de otra nos encontramos con aquellos que quieren vivir en una tierra que dicen fue suya hace más de 2000 años pero que arrancaron a la fuerza a sus propietarios después de todo ese tiempo y todo porque se consideran "el pueblo elegido por Dios" (otro integrismo y fanatismo apoyado en 2000 años de Diáspora) e infligiendo a sus convecinos castigos similares a los que ellos sufrieron a lo largo de toda la Historia y de los que se quejan continuamente (este tema será mejor tratarlo en otro momento).

Tal vez sea un juego de seres superiores que quieran demostrarnos que no somos más que sus marionetas, quien sabe...

Lo que si parece cierto es que el mundo, una vez se estabilice, no volverá a ser el mismo de antes, ni física, ni económica, ni espritualmente. No quiero decir que este cambio se produzca de un día para otro pero Gaia está sufriendo y nosotros somos culpables, Gaia se está enfadando y nosotros pagaremos las consecuencias. Ella nos está dando las pautas y no somos capaces de entenderla.

Esta entrada no tiene fin pero hay que cerrarla por ahora, mientras tanto confiemos en que seremos capaces de dar el paso, el sufrimiento y lo que viviremos no serán moco de pavo pero espero y deseo que sea para el bien de las nuevas generaciones.

2 comentarios:

  1. Está claro que estamos destruyendo el planeta, pero las catástrofes naturales siempre se han dado. La diferencia se encuentra en el registro de cuándo han sucedido y qué es lo que ha pasado exactamente.
    Acababa de escribir en mi blog algo semejante pero más corto... Es una coincidencia. =D

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  2. El ser humano siempre ha querido adaptar su entorno a sus necesidades, cubriéndolas por demás y nunca intentando tomar la cantidad necesaria (muchos animales en su instinto también lo hacen lo que indica que no es una actitud meramente humana), puede que venga de nuestro periodo de socialización y de cuando no siempre era posible tener el alimento necesario a mano y de ahí su acumulación.

    El problema radica en que una cosa es aprovisionar y la otra expoliar, dejando en esta segunda situación a mucha gente al borde o en plena pandemia; por otra parte nos encontramos con que quien no tiene deja que le expolien sus bienes naturales con tal de pillar algo con lo que comer (círculo vicioso ya que antes le han quitado sus tierras y sus aguas con las que alimentarse).

    Difícil volver al equilibrio, muy difícil, pero en la juventud está la fuerza de cambiar las cosas: la Utopía

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